Preocupa el desinterés de las personas para ser autoridades de mesa

28 de julio 2017

Sólo en la provincia de Buenos Aires, la mitad de los telegramas fueron devueltos. No se encuentra a la gente en sus domicilios o no van al correo a notificarse. Se necesitan 71 mil personas; los voluntarios son ocho mil. “Si es el correo no atiendas”.

La frase se repite en muchas casas en las semanas previas a una elección para no recibir la citación como autoridad de mesa. Aunque se trata de una carga pública, para muchas personas es solo una carga y por eso lo evitan.
En la provincia de Buenos Aires casi la mitad de los telegramas enviados por la justicia electoral para ser presidente o vice en las internas del 13 de agosto y las generales de octubre fueron devueltos. El motivo principal es porque nadie lo recibió en el domicilio y después no fue a buscarlo al correo.
La cifra no causa alarma en el juzgado electoral, a cargo de Juan Manuel Culotta, porque en cada comicio ocurre algo similar. Pero el porcentaje a dos semanas de las elecciones es superior al de las presidenciales de 2015.
Buenos Aires es la provincia de mayor caudal electoral: hay 12.242.708 personas habilitadas para votar. Lo harán en 35.589 mesas ubicadas en 5.186 locales de comicio.
Por cada mesa se necesitan dos autoridades, un presidente y un vice: en total son 71.178 autoridades. Es apenas el 11 por ciento de los ocho mil voluntarios que se inscribieron hasta ahora para hacer esa tarea.
Las autoridades se eligen entre las personas que hay en cada mesa de votación –son 350– mediante un sistema informático que tiene un orden de prelación. El sorteo prioriza a las personas de entre 20 y 65 años y que declaren tener alguna profesión.
Con la selección, se envían por correo los telegramas. De los primeros 71.178, el 46 por ciento fue devuelto (33.315) a la justicia electoral, según información oficial a la que accedió Infobae. Cada semana en los tribunales de La Plata se reciben de a mil los telegramas.

El principal motivo de la devolución –se da en el 39 por ciento de los casos– es porque la persona no recibió el telegrama o porque no había nadie en el domicilio –se pasa dos veces– o porque después no se presentó en el correo con la notificación de que el cartero había pasado a dejarle la citación.
“No sabemos si efectivamente no hay nadie o en realidad no quieren atender. Pero el desinterés lo ves en la persona que no va al correo porque se les deja el aviso que pasaron por su casa. Hay poco compromiso de la gente. Después hay quejas por la baja calidad institucional pero no hacen nada cuando se les pide un aporte”, dicen con bronca en la justicia electoral bonaerense quienes están a cargo de esta tarea.
En tribunales reconocen que el correo trabaja en un horario –de 9 a 17 horas– en el que en los domicilios no hay mucha gente por actividades laborales o escolares.
Otros dos motivos por los cuales los telegramas se devuelven son porque hay errores en la dirección –está mal o no existe la altura, el piso o el departamento– o porque la persona se mudó o es alguien desconocido para quienes viven en el lugar. Después hay que sumar a las personas que nofiticadas de la citación se presentan en los tribunales para alegar alguno de los motivos de excusación para ser autoridad.

¿Qué pasa cuando un telegrama vuelve? Se sortean nuevas autoridades hasta tener todas las mesas completas. El 2 de julio salieron las primeras citaciones y hasta el viernes iban por la tercera ronda de reemplazos.
En la última semana antes de las elecciones se acude si es necesario al Registro Público de Postulantes a Autoridades de Mesa donde voluntariamente las personas se pueden inscribir durante todo el año. Los únicos requisitos son estar inscripto en padrón y no estar afiliado a
ningún partido político.
La ley no castiga a quien fue elegido autoridad de mesa y no se notificó. Sí a quien recibió el telegrama, firmó la aceptación y el día de la elección no se presentó. Para esos casos el Código Nacional Electoral pena con seis meses a dos años de prisión los casos de “no concurrencia o abandono de funciones electorales”.
El trabajo como autoridad de mesa es pago. Son 600 pesos por cada elección –la citación es para las primarias y las generales – y 450 pesos por una capacitación, también por cada comicio, que puede ser presencial o por internet. En total son 2100 pesos.
Pero la función también demanda muchas horas. La persona se tiene que presentar a las 7 de la mañana en su mesa para prepararla para la apertura de la elección que es la 8. A las 18 horas termina la votación y luego hay que hacer el escrutinio, que en la provincia puede ser complejo por la cantidad de boletas que hay en los cuartos oscuros. Así, la tarea se puede extender hasta las 21 o 22 horas.

Fuente: www.infobae.com

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