Voto electrónico: negocian aplicarlo este año sólo en la Capital y en Salta

20 de enero 2017

Es la alternativa que se estudia para que el Senado reabra el debate en marzo. En 2019 se usaría en todo el país. Ya hubo algunas conversaciones previas entre funcionarios del Gobierno y senadores del PJ.

La Reforma Electoral es como esos pacientes que clínicamente aparecen muertos pero los médicos insisten en reanimar. Es que aunque fue frenada de forma estruendosa hace dos meses por el peronismo en el Senado, la Casa Rosada volvió a la carga con el proyecto que implanta el voto electrónico en las elecciones nacionales. La idea del oficialismo es arrancar formalmente con las negociaciones en marzo próximo, cuando se inicie el periodo de sesiones ordinarias del Congreso, pero lo cierto es que ya hubo algunas conversaciones previas entre funcionarios del Gobierno y senadores del PJ. En esas charlas se discutió una alternativa: que este año se vote con el nuevo sistema de votación pero solo en dos jurisdicciones, la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Salta, y a modo de prueba piloto.

La opción se analizó hace unas semanas en una reunión reservada que mantuvieron el secretario de Asuntos Políticos del Ministerio del Interior, Adrián Pérez, y los senadores justicialistas Juan Manuel Abal Medina y Rodolfo Urtubey. Trascendió que el que propuso la alternativa de sufragio electrónico en 2017 únicamente en esos dos distritos fue el salteño.

En la Casa Rosada se muestran de acuerdo con la propuesta, pero si es en el marco de una reforma del sistema electoral. En otras palabras: aceptarían que se vote con sufragio electrónico este año exclusivamente en la Ciudad y Salta pero si se hace una reforma completa de la ley y se establece que en 2019 se vote con el nuevo sistema en todo el país.

Es que los cambios que impulsa el Gobierno incluyen también otras cuestiones, como la eliminación de las candidaturas múltiples y de las colectoras.

«La vocación del Gobierno es tratar la reforma en marzo con la idea de que haya un aplicación integra en 2019 y que pueda existir alguna prueba piloto en 2017”, dijo a Clarín Adrián Pérez. Y completó: «Esperamos poder tratar una reforma que va a transparentar y a dar más agilidad al proceso electoral y también más equidad a la competencia»

En el bloque del FpV consideran altamente improbable que pueda reabrirse en el corto plazo el debate por una reforma electoral integral como insisten en el oficialismo. «La bancada está muy dividida con este tema, es hasta dudoso que se acepte el voto electrónico solo en Salta y la Ciudad porque sentaría el precedente», dijeron a Clarín en la bancada que lidera el rionegrino Miguel Ángel Pichetto.

En noviembre pasado, y con aval de los gobernadores peronistas, los senadores decidieron postergar sin fecha el debate por la reforma. La enorme mayoría rechaza el voto electrónico con chip.

Para que en las elecciones nacionales se pueda sufragar con voto electrónico, la Ciudad y Salta necesitarán el aval de una ley del Congreso. También el okey de la Cámara Nacional Electoral, que debería autorizar que se vote con dos sistemas diferentes, el electrónico y el de boletas de papel.

La elección de esos dos distritos no es antojadiza. Son los únicos de todo el país en los que ya se usa el sistema de sufragio digital en toda la extensión de sus territorios.

Hay además razones prácticas. Al tener incorporado el sistema de voto electrónico, ambas jurisdicciones deberían desdoblar sus elecciones locales de las nacionales. También podrían optar por algo engorroso para los ciudadanos: en un mismo día de votación deberían votar en una urna con boleta de papel los candidatos nacionales y en una máquina por los locales.

También hay razones políticas. Si se autoriza el voto electrónico en la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta enfrentaría este año una única elección, la que en los hechos quedaría nacionalizada y le facilitaría un eventual enfrentamiento con Martín Lousteau.

Detrás de la insistencia con el proyecto habría más que la obstinación de Mauricio Macri en modernizar el sistema de votación. «Acá nadie es boludo, se trata de una trampa política para crearnos en el peronismo una difícil situación y ligarnos a la falta de transparencia y a lo viejo», apuntó a Clarín un referente justicialista.

 

 

Clarín

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