La apertura de importaciones también perjudicó a los productores de tomate

16 de diciembre 2016

Es porque la empresa Baggio, de Mendoza, antes les compraba tomate para procesar y fabricar pasta pero ahora la importa. El Gobierno provincial abrirá dos fábricas en San Juan para colocar la producción.

La apertura de importaciones no sólo perjudicó al sector vitivinícola en la provincia sino también a los productores de tomate. Es que la empresa mendocina, Baggio, que antes les compraba gran parte de la producción para pasta de tomate, ahora la importa y perjudicó a los productores sanjuaninos.

Así las cosas, el ministro de Producción y Desarrollo Económico de San Juan, Andrés Díaz Cano, adelantó a Diario Las Comunas que tienen dos proyectos para la creación de fábricas, en la provincia, que permitirán reubicar toda la producción que se quedó afuera por la apertura de las importaciones.

«Son dos proyectos uno privado y otro estatal que es la construcción de una fábrica para procesar tomate», dijo el funcionario.

Según Díaz Cano en 2017 comenzarán con la construcción de una de ellas en 9 de Julio, en el Parque Industrial. Esa será la planta procesadora estatal mientras que desde Buenos Aires llegará la iniciativa privada que construirá una sucursal en la provincia para procesar tomate.

«En 2017 ya estaría listo para licitar y a fines del año que viene creo yo que ya las podríamos tener listas y funcionando», dijo el ministro.

Si bien «la mayor parte de los tomateros ha podido reubicar su producto», dijo  Díaz Cano, hay 800 hectáreas que se han visto perjudicadas por la apertura de las importaciones.

La construcción de las plantas procesadores permitiría redireccionar la producción y «no depender de una fábrica de otra provincia que compre los tomates», explicó.

 

El vino, el más afectado 

La semana pasada una comitiva de San Juan encabezada por Díaz Cano participó del Consejo Federal Agropecuario en el cual plantearon la problemática que ha traído a la provincia la apertura de importaciones.

Sin embargo, luego de una reunión con el secretario de Comercio, Miguel Braun, la respuesta fue negativa.

«El secretario fue taxativo al asegurar que no iban a frenar la importación de vino», dijo Díaz Cano.

Ante la respuesta negativa el ministro dice que seguirán insistiendo para que el sector vitivinícola no se vea más perjudicado. «La entrada de vino a granel desde Chile es una maniobra para que el precio de la uva sea más bajo. Hacen falta medidas a nivel nacional y nosotros vamos a seguir acompañando a las entidades vitivinícolas», dijo Díaz Cano.

 

 

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