Cada vez más sanjuaninos van a comprar al mayorista

18 de mayo 2016

Dos mercados mayoristas locales coinciden en que han crecido las ventas al consumidor final en los últimos dos meses por la diferencia de precio de la góndola del supermercado. Las primeras marcas ya no son las preferidas y se reemplazan hasta por marcas propias.

En el mayorista Roberto Basualdo S.A., que vende artículos de limpieza y perfumería, se ha notado el aumento de ventas al consumidor final, producto de la escalada de precios provocada por la inflación.

“El consumidor sale a buscar precios y se agrandó la cartera de clientes consumidores finales. En todo abril y lo que va de mayo, se incrementó un 5% las ventas considerando que el consumidor final participaba en un 15-20% en el total de venta al mes y hoy llega al 25%. Y pensamos que seguirá en alza el porcentaje de consumidores finales”, precisa Luis Hernández, gerente de la firma.

El ejecutivo –con más de veinte años en la empresa-señala que el consumidor está comprando otras marcas en su búsqueda de mejores precios. “Se están vendiendo más las segundas marcas o marcas propias. Es que, entre una marca líder y una propia la diferencia de precio está en un 10% menos”, indica.

El límite de compra para acceder al precio mayorista es de $500 “y se llega fácil a esa cifra, por lo cual no es inaccesible comprar en nuestro mayorista. Hay que tener en cuenta que el diferencial de precio con un supermercado está entre el 10 y 15%, e incluso hasta un 20%”, señala Hernández.

Otro de los mayoristas locales es Café América que, comparado con Roberto Basualdo S.A., vende comestibles. Manuel González, socio propietario de la firma, comenta que la tendencia también se ha notado en este comercio. “Tenemos la misma clientela de años, pero nos dimos cuenta que se sumaron consumidores finales. No tenemos una estimación de cuánto ha sido el incremento, pero en el estacionamiento vemos a grupos de familias que se reparten la mercadería comprada en los autos”, señala. El mínimo de compra en Café América es de $1.200 y hay familias que no gastan ese monto pero sí compartiendo la compra con sus parientes.

“Está bueno que la gente busque alternativas y considere las segundas marcas. Nuestro público siempre fue almacenero y ahora se suma el consumidor final”, indica González.

 

 

Loading Facebook Comments ...
Shares