Quedará en el olvido tener que irse del pueblo para terminar el secundario

9 de mayo 2016

Tuvieron que pasar 15 años para que a la comunidad de Pozos de Los Algarrobos no los siguiera marginando la educación. Desde hace dos meses, la Escuela rural Obispo Zapata tiene el 4° año y sucesivamente irá completando el ciclo.

Lo que para miles de sanjuaninos es algo tan común, para los jóvenes habitantes de la localidad Pozos de Los Algarrobos, ubicada a más de 10 Km de la villa cabecera de Caucete, era todo una hazaña: cursar el secundario.

En esta población rural, de no muy fácil acceso, los chicos podían llegar únicamente al 3° año del secundario en la Escuela Obispo Zapata y desde hace década y media esperaron la posibilidad de estudiar todo el ciclo sin tener que irse del pueblo donde todos se conocen y comparten una realidad que los une e identifica.

La escuela salió del olvido y desde hace dos meses ya tiene el 4° año incorporado y anualmente se irá agregando el resto hasta completar el ciclo.

“Fue en el año 2.000 cuando salió la primera promoción del secundario, que egresó del 3° año y hasta el 2015 hubo unos 150 chicos egresados, pero hasta ahora sólo seis pudieron terminar el secundario en otro lado, ya sea en la Escuela Normal, en la EPET o en la de Comercio; y a fin de este año lo harán otros seis”, precisó Ivana Rivas, directora del nivel secundario.

El 4° año estrenado tiene veinte alumnos y, según Rivas, se les dio espacio a los chicos de 22 a 24 años para que puedan completar el ciclo secundario. “Hemos recuperado cinco jóvenes que no tuvieron manera de seguir estudiando. Hay 14 que salieron el año pasado y otros de la zona que empezaron 4° año en la Normal y abandonaron. Es que, se iban a vivir con un familiar o, si tenían vehículo para llevarlo y traerlo, también influía el sueldo fijo de sus padres. La mayoría son papás jornaleros. El 60% de los estudiantes llega en moto, caminando o en bici, el resto es de Píe de Palo y les resulta imposible ir de otra manera”, comentó Rivas, que también es la coordinadora del ciclo básico.

En la localidad de Píe de Palo hay una escuela rural, aislada, y que tiene hasta el 3° año pero con profesores itinerantes. Por la carga horaria en la Obispo Zapata las clases concluyen a las 18 horas, pero no coincide con la frecuencia del colectivo que pasa por la zona. El primero pasa a las 9, después a las 13 y el último a las 17 horas.

“Hay tres días que los chicos salen a las seis de la tarde y la Municipalidad de Caucete ha dispuesto un colectivo para que los retiren a esa hora”, dijo Rivas. Los pibes que continuaron sus estudios son los que viven más cerca de la Ruta y para viajar hasta se subían a los colectivos de larga distancia.

Actualmente, son 36 los alumnos que cursan el 1° año, 26 en segundo año y  24 los que están en 3° año. El Ministerio de Educación, además de completarles el ciclo, designó a dos preceptores, un secretario y dos porteros. “Antes limpiábamos con las alumnas o nos ayudaban los porteros de la primaria”, comentó la directora que este año viene logrando buenas asistencias de los chicos porque, en su mayoría, salen a trabajar en la cosecha o haciendo changas, o deben quedarse a cuidar a sus hermanos.

Rivas es la directora a partir de este año, antes tenía horas de Educación Física. Vivió en Pozo de Los Algarrobos hasta los 6 años y luego su familia se mudó a la villa cabecera del departamento. Con 43 años, es mamá de dos hijos varones, uno de 18 y otro de 12 años.

“Yo les hago ver a mis hijos las posibilidades que han tenido y asumimos como familia ayudar. Con toda mi familia hemos ido a la escuela a cortar el pasto, junto con los padres, y hemos sido parte de este sueño cumplido después de una larga espera”, concluyó.

 

 

 

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