Mirta, la mamá que durante dos meses esperó que su hijo estuviera vivo

2 de mayo 2016

Mirta de Cuello (73) guarda recuerdos de Julio César como si fuese ayer la última vez que lo vió, aquel marzo del ’81 antes de regresar al Crucero ARA General Belgrano donde trece meses después perdió la vida. A 34 años del hundimiento del barco, la madre de este marino mantiene viva su memoria.

Casi cuatro décadas lleva Mirta de Cuello viviendo en Valle Fértil. Nació en este departamento, pero se mudó varias veces de comuna por el trabajo de su ex marido. Por ello, en Valle Fértil tuvo a algunos de los once hijos  y es donde, junto a su marido, crió a la mayoría. Mirta es la mamá del único joven de la comuna que perdió su vida durante la guerra de Malvinas. Fue el 2 de mayo de 1982, tras el hundimiento del Crucero ARA General Belgrano que se llevó a 22 sanjuaninos que luchaban por la patria.

“Mi hijo ha sido un niño como todos, muy humilde. Las situaciones de antes no eran como las de ahora, había que sacrificarse mucho más para criar once hijos”, detalló Mirta. Tuvo siete varones, de los cuales le quedan solo cinco porque, además de perder a Julio César en Malvinas, su hijo Ariel murió a los 25 años en un accidente de tránsito en Buenos Aires. Ariel iba en bicicleta desde Capital Federal a Luján, para cumplir una promesa y fue atropellado.

Julio César era el tercer hijo de los once y nació en Caucete. De hecho, en los registros de la Armada figura como caucetero. “Hizo toda la primaria en Valle Fértil y tenía la posibilidad de entrar en la Escuela de Mecánica de la Armada pero le habían quedado materias pendientes del sexto grado y lo hice preparar con un profesor, rindió y salió bien. Cuando escuchaba en radios o veía en el diario que podía ingresar, le dieron deseos de irse. Tenía 14 años cuando lo concretó y en el grupo de fallecidos del Crucero era el más chico, con 17 años”, relató Mirta, la abuela de veintiocho nietos que tiene siete bisnietos.

“Cuando Julio ingresó al Crucero Belgrano, fue su casa. Fuero cinco los chicos del Valle que se fueron, pero los demás renunciaron o se quedaron en el Crucero Libertad. Cuando escuchamos del hundimiento se nos terminó la esperanza pero, al mismo tiempo, como no decían nada oficial estábamos tranquilos y esperábamos que estuviera en un hospital como sucedió con varios de los chicos de la tripulación. Era camarero, Marinero Primero, y el impacto del torpedo fue donde él estaba siempre. Me mandaban noticias de la Armada como desaparecido y fue así durante dos meses hasta que me llegó la defunción de él. Eso fue terrible”, recordó Mirta.

Mirta vive junto a un hijo soltero de 42 años y, como sucede cada 2 de mayo desde que falleció Julio César, asiste a los actos municipales en conmemoración de este hecho histórico donde es recordado su hijo.

Mirta junto a su familia.

Mirta junto a su familia.

“A mi edad, aún tengo voluntad y fuerza de decir palabras en el acto, él me da fuerzas para que no me emocione ni me cueste hablar”, comentó la mamá que se comunicó por última vez con su hijo en marzo de 1981 cuando José Luis fue a un cumpleaños.

“Me mandaba cartas periódicamente, pero no tuve suerte de guardar ninguna porque cuando él vino se llevó todo. Decía que quería llevarme a mí y a sus hermanos porque yo estaba separada de mi marido en ese momento. Se llevó hasta las fotos de sus hermanos cuando eran chicos”, detalló. Cuando Mirta se separó, su hijo más pequeño tenía 4 años de edad. La mujer se ganó la vida cociendo, tejiendo y bordando, tareas que hacía incluso viviendo con su marido que era chofer y hacía viajes largos.

“José Luis era un niño muy inquieto, no le tenía miedo a nada ni siquiera a la oscuridad. Se iba solo a las Sierras y lo descubría por los vecinos, lo buscaba por todas partes. Se me escapaba. Una vez, se fue a Caucete haciendo dedo y tenía solamente 8 años. Dijo que era porque tenía ganas de ver a la tía”, recordó Mirta de Cuello, la mamá que tuvo oportunidad de viajar a Malvinas con uno de sus hijos, pero prefirió no hacerlo “porque no estaba sepultado y saber que está en el mar es triste”.

Imagen borrosa. Julio César, el último a la derecha de la segunda fila.

Imagen borrosa. Julio César, el último a la derecha de la segunda fila.

El acto municipal

Hoy a las 14 horas, la Municipalidad de Valle Fértil realizará el acto en conmemoración del hundimiento del Crucero ARA General Belgrano en la Plazoleta Cabo 2°  Julio César Cuello, que está ubicada a la entrada del Polideportivo Municipal.

En la oportunidad, se descubrirá una placa que tendrá la letra de la canción “Marinero Vallisto” que el músico Arturo Fernández le dedicó a Julio César Cuello. Al mismo tiempo, el grupo “Voces de la Cumbre” interpretarán la canción durante el acto.

Jorge Castro, al frente de Cultura de la Municipalidad, indicó que elevarán al Concejo Deliberante la iniciativa de modificar la hora del acto. “El crucero se hundió a las 16 horas, pero por una ordenanza se había estipulado que el acto en conmemoración se debía hacer a las 14 horas. Nosotros queremos que en los años sucesivos, el horario sea el mismo en que se produjo el hundimiento”, precisó.

 

Loading Facebook Comments ...
Shares