Un candidato a intendente quiere transformar su ciudad en provincia

28 de abril 2016

El candidato a intendente de Río Cuarto, Enrique "Quique" Novo, propuso separar la ciudad y, junto a localidades de la región, constituirla en una provincia. En una encuesta que se le realizó a 700 personas de la ciudad y la zona, al 74% de ellos les gustó la idea.

Dividir la provincia de Buenos Aires en tres partes fue una idea propuesta por varios funcionarios para facilitar el manejo de un territorio de gran dimensión y complejidad. Algo similar ocurre en Río Cuarto, una de las ciudades más grandes de Córdoba.

«Quique», tal como lo nombran en su ciudad, abogado con especialidad en Derecho Público, dialogó con LA NACION acerca de los fundamentos que defiende para conseguir que Río Cuarto sea una provincia propia.

-¿Cuáles son los fundamentos de esta propuesta?

– Los fundamentos son históricos, sociológicos políticos y económicos. Históricamente Córdoba capital nos miró de reojo. A fines del siglo 19 pretendieron nuestra intervención, apodándonos irónicamente «imperio» y luego fueron dividiendo el sur (el departamento Río Cuarto era cuatro veces más grande antes). Culturalmente nosotros somos una mezcla de puntanos, pampeanos, santafesinos y cordobeses. Venimos de una población de frontera y no coincidimos con el conservadurismo norteño al que pertenecen los cordobeses, por eso dividieron el sur para debilitarnos. El departamento Río Cuarto tiene la superficie cercana a Tierra del Fuego y a Tucumán y, si a este departamento le sumamos los otros tres del sur (General Roca, Presidente Roque Sáenz Peña y Juárez Celman), que integrarían la nueva provincia, tenemos la superficie equivalente a la suma de Misiones y Tierra del Fuego.

Políticamente siempre fuimos relegados y nuestra representación en los altos mandos provinciales fue siempre escasa o nula, salvo muy raras excepciones. Esto no se trata de peronismo o radicalismo, sino a todos los cordobeses capitalinos (son más centralistas que lo que ellos critican: el porteño).

Económicamente nos vemos claramente perjudicados: el sur es riquísimo y las principales obras públicas provinciales quedan en la capital cordobesa o alrededores. Para dar una idea: en la década del 80 teníamos 4 hospitales en Río Cuarto y hoy, con el doble de población, tenemos solo uno.

El sur tiene una población cercana a los 450.000 habitantes (el triple que Tierra del Fuego y equiparable a otras provincias pequeñas). Lo que pasa es que el 95% de los funcionarios provinciales que deciden nuestros destinos viven en Córdoba o en el gran Córdoba. Por eso esta idea siempre me gustó y la retomé cuando en 2015 sonó muy fuertemente en recintos políticos y académicos la posibilidad de dividir a la provincia de Buenos Aires en tres.

-¿Por qué le parece importante escindir la provincia?

– La idea es un gobierno con sedes separadas, con el Poder Ejecutivo en Río Cuarto, el Tribunal Superior de Justicia en Laboulaye y la Legislatura en la Carlota (al estilo Sudáfrica). Un gobierno parlamentario de 30 legisladores (15 diputados y 15 senadores). Ediliciamente sólo tendría que encontrarse un lugar adecuado para la Legislatura en La Carlota.

-¿Qué ventajas tendría?

– Tendríamos un presupuesto que claramente dejaría de abastecer a la Córdoba capital para atender todas nuestra necesidades, principalmente en salud, rutas, docentes, entre otras cosas. Seríamos una provincia económicamente próspera, que tendría muchas consecuencias en lo cultural, en lo deportivo (por fin tendríamos una representación nacional y no esperar a que nos den un lugar los clubes de capital). Nuestra Universidad es un buen ejemplo, tan solo le agregaríamos dos carreras, luego de una gestión política importante: las carrera de medicina y física médica, para que en 30 años dejemos de tener que viajar a Córdoba capital o a Buenos Aires a buscar los médicos investigadores.

-¿Cómo se llamaría la nueva provincia?

– Provincia del Gran Río Cuarto o Ranquelia, como la gente vote.

-¿Qué posibilidades ve de que esto ocurra?

– Obvio que el camino es difícil. Primero tendría que comprobarlo con una consulta popular en la ciudad (la gente me dice que le encanta la idea, pero haría un plebiscito optativo antes, aunque ninguna norma lo exija). Luego extendería las consultas a otros municipios cercanos para posteriormente iniciar un expediente en la Legislatura de Córdoba. La constitución provincial en su artículo 104 exige que el 2/3 de los legisladores lo aprueben y que luego un referéndum lo confirme. Recién ahí puede enviarse al Congreso de la Nación para que una Ley le de nacimiento a esta nueva provincia (artículos 13 y 75 inciso 15 de la Constitución Nacional). Sabemos que es más difícil pasar favorablemente por la Legislatura de Córdoba que por el Congreso.

-¿Qué antecedentes hay de algo así en el país?

– Sólo conozco intentos de algunos intendentes del sur de Córdoba de hace unos años (el intendente de Viamonte) que quedó en la nada. Y el importante antecedente que se sigue hablando de dividir a Buenos Aires en tres para fortalecer el federalismo.

Novo está entusiasmado con su propuesta, más que nada luego de una encuesta realizada en la ciudad y la región por alumnos de la Universidad Nacional de Río Cuarto, donde el 74% de los 700 encuestados se mostró a favor de la idea. «Eso no implica que me voten pero me da un fuerte respaldo para seguir hablando de mi proyecto, pese a las críticas de la dirigencia política de los dos partidos históricos», concluye, entusiasta.

 

 

Fuente/La Nación

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