Con autenticidad y raíz calingastina

30 de noviembre 2015

Jorge Castañeda (48) comenzó a militar en el Partido Justicialista a los 15 años. Fue secretario de un diputado, su primer puesto político fue como concejal y luego secretario de Gobierno. En diez días tomará las riendas de la comuna donde vivió toda su vida sin dejar de ser quien es.

Sentado en la vereda de su casa esquina del Barrio Frontera, es un vecino más. Un domingo en Barreal, Calingasta, es silencioso. El único sonido, el agua que corre por la acequia; es más tranquilizador todavía. La personalidad de Jorge Castañeda, intendente electo del departamento, es el fiel reflejo de la tranquilidad de todo un pueblo.

Benjamin y Mora no se le separan, son los hijos de una sobrina que vive al fondo de la casa que habita con su mamá, Mauricia Natividad Navea (81). Generalmente, Benjamin es el niño que contesta el celular del intendente electo y ambos le dicen papi. Dicha sobrina, es la hija de su hermano más chico y tenía tres días de nacida cuando comenzaron a criarla sus abuelos. Es que, al momento de nacer, su mamá sufrió una hemorragia y falleció camino al hospital de San Juan.

Castañeda nació en Sorocayense, la localidad que está ni bien se entra al departamento y que fue llamada así por los mineros que fueron a trabajar a la mina Del Carmen y bautizaron el pueblo con el nombre que aparecía en una máquina que molía mineral. “Era muy novedosa y provenía de Sorocayo, una ciudad de Bolivia, pero como no podían pronunciar Sorocayo le decían Sorocayense. Mis padres vinieron de Chile de muy pequeños y se conocieron en Castaño Viejo trabajando. Estudié en la Escuela Nacional 64 que hoy se llama Javier Muñiz, luego seguí mis estudios en la Martín Gil, que ahora es de jornada completa y el secundario lo hice en el Instituto Secundario Barreal que actualmente se llama San Buenaventura”, detalla el sexto de los once hermanos, de los cuales quedaron diez porque uno falleció.

“Chicha”, como le dicen a su mamá, escuchaba atentamente el relato de su hijo sentada a la punta de la mesa. Por momentos, aportaba recuerdos familiares y de su propia infancia que le hacían saltar las lágrimas. No es para menos. Dieciséis hermanos en total y un hogar humilde, obligaron a su madre a entregarla a una familia y desde entonces, hasta que se casó con el papá del intendente electo –que falleció hace 14 años-, tuvo que agacharle la cabeza al maltrato.

Jorge Castañeda estudió Administración de Empresas en la UNSJ cursando hasta el segundo año. “En el ’88-’89 no se podía vivir en el país y abandoné. Siempre he sido agricultor, me encantaba cultivar en forma independiente anís y tomate; también he sido cocinero y cuando estudiaba, para costear los estudios en la ciudad, fui mozo”, precisa.

Amante del locro y del puchero, cuando mira televisión prefiere ver una película o programas políticos y de ciencia. Le gusta toda la música y el folclore es su estilo preferido. “En algún momento cantaba, pero ya no. No tengo mucho ocio, por lo general estoy ocupado. El ocio más grande es cuando voy solo en el auto imaginando escenarios en distintas cosas, me gusta salir solo y andar repensando qué hacer para que la naturaleza nos beneficie más. Por lo general, me gusta leer y leo dos veces el mismo libro, cuando puedo. Me gustaría releer Hombres de Mayo, de Ricardo Di Titto, que habla de la biografía de los hombres que hicieron la Revolución de Mayo y de los intereses que representaban cada uno”, comenta Castañeda.

¿Por qué lo votaron? Jorge Castañeda dice que se premió a quien acompaña en las buenas y en las malas. “El político, el militante, como nosotros nos definimos, tiene que vivir en su pueblo, tiene que disfrutar de las alegrías, de las cosas buenas que tiene su pueblo, pero también tiene que rabiar y sufrir; tiene que tener a su familia, a sus hijos que vayan a la misma escuela del que lo vota y hacerse atender en el mismo hospital o sanatorio, tiene que compartir las mismas cosas”, explica. Igualmente, no descarta que los calingastinos lo votaran reconociendo la militancia de tantos años.

El intendente electo asegura que es el mismo Jorge que siempre vieron. “No sólo hay que gestionar, sino estar donde tu gente siempre te vio. No entiendo por qué algunos políticos llegan al cargo y se meten adentro de una burbuja y dejan de hacer lo que siempre hicieron”, indica.

La vida política

“Cuando estaba por venir la democracia, comencé a militar dentro del Partido Justicialista. Me ha tocado ser secretario de un diputado del ‘91 al ‘95, fui concejal del ’95 al ‘99 y en 2007 comencé a ser secretario de Gobierno, Administración y Hacienda hasta el 10 de diciembre de 2013 que fue la primera vez que me lancé a armar un proyecto personal», puntualiza Castañeda.

Las deudas con Calingasta

Castañeda está a punto de asumir la intendencia de Calingasta y su primer diagnóstico es que al departamento le hacen falta vías de comunicación, ya sea un buen estado de rutas como la telefonía e internet. El acceso a una carrera universitaria, tanto a distancia usando internet como presencial en la comuna, es otro de los aspectos que el próximo jefe comunal considera relevantes para el crecimiento de la comunidad. Nivelar la demanda de viviendas, es un objetivo que Castañeda priorizará en su gestión considerando que hay un déficit habitacional cercano a las 1.000 casas.

 

 

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