El futuro intendente, con la música debajo del brazo

18 de noviembre 2015

El intendente electo de Caucete, Julián Gil, se dedicó a varias tareas al mismo tiempo. Le faltaba la política, en la que incursionó desde hace dos años. Su pasión es la música y es algo que no dejará de lado mientras ocupe el sillón municipal.

No hay como perderse para llegar hasta la casa del caucetero, elegido para ocupar la intendencia por cuatro años a partir del próximo 10 de diciembre. Es más fácil todavía, porque en la puerta de la vivienda hay un colectivo viejo con su imagen y su nombre, el mismo que usaba durante la campaña electoral.

Un domingo caluroso y a plena siesta, no impidió que medio centenar de personas se acomodara en el interior del transporte con una sola misión: cumplir la promesa que le hicieron a San Expedito para que Julián Gil lograra el triunfo.

En el living de su casa, hay unas cinco personas “porque es una casa de puertas abiertas”. Gil se levanta de dormir la siesta y sale vestido para irse a jugar fútbol, deporte que practica con su hijo desde hace cuatro años en el equipo Rejunte FC. Pero no es lo único que comparte con su hijo Gabriel (18), sino también su pasión por la música folclórica. “Los Camperos de Cuyo” es el nombre del grupo musical que lo hizo pisar escenarios de San Juan y de otras provincias. Los trofeos conseguidos en los campeonatos de futbol adornan la casa, lo mismo que los cuadros con fotos en las que el electo intendente sale con su guitarra.

“También soy músico”, precisa Julián Gil. Es que el próximo jefe comunal cortó junquillo para armar escobas, se dedicó a la ganadería, a la docencia, a la construcción, tiene un título universitario y está a punto de recibirse de abogado.

“Tengo seis grabaciones, hice muchos escenarios con el folclore cuyano y tuve la suerte de tocar con mi hijo. Gabriel canta desde los 5 años y desde los 12 toca guitarra, por eso armamos el grupo con él. La música nos dio la posibilidad no solamente de hacernos conocidos en el departamento, sino también en otras provincias donde somos muy queridos. Siempre fue algo que me gustaba, no aprendí de chico sino que después de ser  maestro empecé a tocar guitarra, aprendí algo a cantar y por el año 2000 tuve la suerte de unir al grupo dos grandes guitarristas, Martín Reynoso y Oscar Olivera; y toqué diez años con ellos. Antonio Tormo tocó con Oscar, por ejemplo. Eso me hizo codearme con grandes músicos de Cuyo”, detalló el intendente electo.

Gil tiene algo claro, pondrá todo de sí para “invertir en la gente” pero no dejará la música. “Lo haré en menor medida, no saldré a tocar en todos los festivales. A la música no la dejás nunca. Yo lo uso como hobby, es un relax en los tiempos libres, de hecho una semana antes del proceso eleccionario, el domingo del Día de la Madre, estuvimos en un canal local cantándoles a las mamás y  a la gente le gustó mucho”, indicó.

 

Julián Gil dice que cuando era chico estaba enamorado de las calles, de las uvas y de las acequias de Caucete. Nació y creció en el campo, en un pequeño pueblito llamado San Miguel, ubicado en la frontera entre San Juan, Mendoza y San Luis. Iba a estudiar andando 3 Km a caballo. Hizo el servicio militar en Campo Los Andes, provincia de Mendoza. Cursó el profesorado, lo que le permitió ejercer de maestro y ser director en cinco escuelas. En los ‘90 se recibió de Técnico Universitario en Explosivo y Voladura, carrera que cursó en la Facultad de Ingeniería de la UNSJ, y dentro de poco se recibirá de abogado porque le falta rendir dos materias en la Universidad Blas Pascal de Córdoba.

Su incursión en la construcción fue porque el oficio le gusta. De hecho, las primeras paredes que construyó fueron las de la casa donde hoy vive con su familia: su esposa Carina Solar,  su hijo Gabriel que está cursando el último año del secundario y podría estudiar, si no cambia de opinión, kinesiología; y su hija Jimena (19) que está estudiando el primer año de Abogacía.

Un hombre familiero, así se define Julián Gil, el caucetero que estaba convencido que iba a obtener el respaldo de su pueblo en las elecciones. “En el verano del 2014, ya habíamos largado la campaña y nos dimos el gusto de irnos 17 días de campamento al sur argentino porque sabíamos lo que se venía después”, detalló.

 

EN LA LÍNEA DE LARGADA

“Queremos gobernar con un equipo propio de Unidos Triunfaremos. Y estamos preocupados porque dejarán al municipio con una planta exagerada de gente. Intentan que yo sea un intendente paga sueldos y que no pueda hacer obras porque no me van a dar los números. Tendremos que llegar a ordenar, va a ser muy crítico y doloroso, pero el pueblo nos ha elegido para tomar decisiones y las vamos a tomar”, precisó Gil.

Previo a su acercamiento a la política, nunca antes fue afín a ningún partido y dice que su visión es ser útil a la sociedad y no servir a un grupo privilegiado. “Me preparé para ganar únicamente, tuve la plena confianza y convicción desde un primer momento que esto iba a ser así. La gente me venía diciendo desde hace muchos años que me candidateara porque veían en mi cualidades y capacidades. Primero decidí armar la espalda económica para presentarme y fue directamente esperar el momento oportuno.”, indicó el electo intendente.

Julián Gil considera que “la gente espera más de los intendentes, porque hay que ser creador de viviendas dignas y de trabajo genuino. No digo tener plena ocupación, pero que se vea el intento. Si logramos las metas, vamos a sacar Caucete adelante y quedaremos en la historia por hacer campaña dos años y ganar en una ciudad partiendo de la nada. Y por ganarle al Justicialismo en Caucete después de 69 años de poder ininterrumpido del Justicialismo”, concluyó.

 

 

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