“Riesgo considerable” de un “cambio de agenda” por las elecciones

25 de enero 2019

El director del Hemisferio Occidental del organismo, Alejandro Werner, destacó el "compromismo muy claro" del Gobierno argentino en el cumplimiento de la meta fiscal.

WASHINGTON.- El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió sobre el riesgo de que un giro en la política económica a raíz de las próximas elecciones presidenciales podría descarrilar la recuperación de la economía argentina de la crisis desatada por la sequía, la corrida cambiaria y los tropiezos del gobierno nacional el año anterior.

El director del Hemisferio Occidental del Fondo, Alejandro Werner, advirtió en una conferencia de prensa en Washington al presentar el último panorama para América latina que “un cambio de agenda económica” tras los comicios de este año “podría tener un impacto importante” en los últimos avances que mostró la economía tras la estabilización lograda con el programa acordado con el Fondo, además de desalentar inversiones. Un giro en esa dirección, continuó, representaba “un riesgo considerable”.

“En las economías emergentes un cambio importante en la dirección de la política económica siempre ha sido un riesgo considerable”, indicó Werner.

“Claramente, un cambio en la agenda económica podría tener un impacto importante en los movimientos favorables que hemos visto en los mercados financieros, y en la economía argentina, que esperamos se den en 2019”, agregó, ante una pregunta de LA NACION sobre las elecciones de este año.

Werner minimizó la posibilidad de que la campaña ponga en riesgo el cumplimiento de la meta fiscal de “déficit cero” antes del pago de intereses acordada con el Fondo para este año, al ponderar el “compromiso muy claro” del Gobierno para reducir el rojo de las cuentas públicas, una condición ineludible para recibir los dólares del paquete de US$56.300 millones cerrado con el FMI.

“Más bien, en donde vemos el efecto de la incertidumbre sobre las perspectivas de la economía argentina es en la medida que los inversionistas no solo tienen que ver cómo se comportará la economía argentina en los próximos ocho, nueve o diez meses, sino en los próximos 24 y 36”, apuntó Werner. “Claramente, cuál va a ser el marco de políticas que van a regir en la Argentina a partir del año 2020 va a ser muy importante para una persona que quiere invertir en la Argentina por la próxima década”, remarcó.

Para la recuperación de la inversión en la Argentina, insistió Werner, va a ser muy importante saber cuál va a ser el marco de políticas no sólo este año, sino “de los próximos cuatro años”. Lo mismo, dijo, para un inversionista que considera comprar un bono a un año o a 24 meses, o el para ahorrista que está pensando en alargar los plazos de sus plazos fijos. Werner señaló que, a la hora de ver a qué velocidad se da la transición de la economía argentina hacia parámetros “más consistentes con economías estables”, es importante ver si habrá “sostenibilidad” en las políticas a mediano plazo.

“¿Un giro político en las próxima elección presidencial puede descarrilar el programa?”, preguntó LA NACION. “Claro, como un giro político en Uruguay, en México, en Brasil. Claramente, en las economías emergentes un cambio importante en la dirección de la política económica siempre ha sido un riesgo considerable”, respndió Werner.

 

Una inflación más alta

Werner reiteró su confianza en que la política monetaria del Banco Central logrará una reducción “importante” de la suba de precios este año, pero, a la vez, reconoció que, ante un techo más alto y un arrastre mayor, será más alta a la prevista originalmente.

Werner dijo que las expectativas de inflación bajarán “lentamente” y anticipó que, probablemente, el organismo retoque al alza su último pronóstico de inflación para 2019, fijado en el 20,2%, ante la inflación “tan alta” que dejó 2018, la mayor de los últimos 27 años.

El consenso del mercado según el último relevamiento de expectativas del mercado (REM) del Banco Central arrojó una inflación prevista para este año del 28,7 por ciento.

“Si sería deseable que no se hubiese visto una revisión tan alta de la inflación en 2018, pero creo que hay que enfocarse en el cambio de tendencia, que va a ser importante en 2019 con una inflación que va a tener una reducción de dos dígitos”, indicó.

“Va a ser un cambio de tendencia importante, y en la medida que se sigan cumpliendo las metas monetarias y fiscales va a llevar a una estabilización de la tasa de inflación hacia niveles de un dígito en el mediano plazo”, agregó.

En su último comentario sobre la Argentina, el Fondo reiteró que “el plan de estabilización del gobierno, basado en políticas monetarias y fiscales revisadas y fortalecidas, ayudó a atenuar las turbulencias financieras y estabilizar el tipo de cambio”.

Werner remarcó que “siempre sería mejor tener una inflación más baja que una inflación más alta”, pero insistió en que la política monetaria que lleva adelante Guido Sandleris en el Banco Central “ha dado mucha previsibilidad” y ha mostrado resultados favorables. La política monetaria fue desde la primera negociación el tema más delicado en las negociaciones con el Fondo, y tras el fracaso del esquema de metas de inflación, ahora en el organismo creen que el marco es el adecuado y que lo mejor sería evitar cualquier retoque o cambio de timón.

“La inflación y las expectativas de inflación se encuentran en una tendencia descendente desde octubre, y todo indica que seguirían disminuyendo lentamente en 2019. Esto permitiría una reducción gradual de la tasa de interés que, combinada con un aumento del salario real y de las exportaciones, generaría una recuperación de la actividad económica a partir del segundo trimestre de 2019”, escribió Werner, en su comentario sobre América latina.

 

La Nación

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