La farola que cumplió 116 años y sigue iluminando la ciudad

16 de mayo 2016

Hace más de un siglo llegó a San Juan la farola que ilumina el ingreso de la ex Estación San Martín. Su belleza y su importancia histórica la convirtieron en Monumento Provincial.

Un haz de luz de la farola histórica deja al descubierto todos los detalles de la rica arquitectura que goza la ex Estación San Martín. Desde hace poco más de un siglo la impactante estructura ilumina uno de los lugares más importantes de la cultura sanjuanina. Según contaron desde la Municipalidad de la Capital, la farola llegó en 1910 para reemplazar la estatua de Fray Justo Santa María de Oro, que fue trasladada al Parque de Mayo.

La farola fue realizada por una empresa de fundición francesa; esta misma compañía también hizo dos esculturas más que se encuentran actualmente en el Parque, sobre Avenida Libertador. Su singular diseño la convirtió al principios del 1900 en un atractivo, paisaje de fondo obligado de las fotografías sepias de aquel entonces.

Llegó a la provincia en tren y se necesitó de la fuerza de más de 100 hombres para trasladarla desde las vías al lugar que ocupa. Durante muchos años fue la única fuente lumínica del portal de ingreso a la Estación de Trenes. Luego, poco a poco se fueron agregando más fuentes de luz.

Aunque a simple vista pareciera estar en perfecto estado, luego de sufrir un golpe hace ocho años, su aspecto no es el mismo. Aquel brutal choque contra el piso provocó ciertos daños irreversibles, sobre todo en las tulipas que ahora son anti-vandálicas. Otra de las diferencias es su base, que ahora está recubierta por un caño más grueso, nada parecido al original.

Todos estos cambios tuvieron que realizarse luego de que un fuerte viento sur hace cinco años terminara volteando la farola, que es Monumento Histórico Provincial. Tiempo después se descubrió que los embates del clima no fue el único factor que terminó con la caída del aparato lumínico sino que también influyó el robo de tres de los cuatro tornillos de acero que lo arraigaban a la base.

Más de 3.000 kilos de hierro fundido le dan vida a esta farola, que todavía está erguida, y que aún sirve de fondo de fotografías para estudiantes de secundaria que se paran allí como lo hacían hombres y mujeres al principio del siglo pasado.

Loading Facebook Comments ...
Shares